Ermita de Consolación.

Esta ermita existe desde tiempo inmemorial, está situada a la salida del pueblo en dirección a Pujayo, al lado izquierdo de la carretera.

El primer documento de su propiedad, es de carácter particular, data de 1878 y según consta en él pertenecía a la casa de la Torre y que su patrono o administrador era don Francisco Sánchez Cueto, posteriormente fue adquirida por Marcos Basurto Quevedo y el 3 de junio de 1959 fue cambiada por lo hijos de Basurto, Antonio y Serafina, que la habían heredado, a la parroquia de Pie de Concha por 25.000 ptas.

La ermita tenía 5,20m de longitud, 4,20m de anchura y 4,50m de altura, con un portalillo a la entrada de unos 18m2, su construcción era de mampostería, excepto la fachada principal que era de piedra de sillería.

Como era pequeña y en estado de semi-abandono, se llevó a cabo una reforma, financiada por numerosos vecinos residentes en el pueblo y otros muchos de fuera de él. La obra consistió en reparar la antigua, derribando la pared Sur y uniendo por esta la nave nueva a la vieja, resultando una ermita de 15m de larga, 12m de ancha y 4,50m de alta, las paredes son de mampostería, puertas y ventanas de piedra de sillería, en la entrada hay un patio de aproximadamente 100m2.

El 1 de Agosto de 1972 fue nombrada por unanimidad de la Corporación, alcaldesa de honor de este municipio a Ntra. Sra. De Consolación, y el 27 de agosto del mismo año, en una brillante fiesta, ante el Excmo. Sr. Obispo Dr. Don Eugenio Beitia Aldazábal, el alcalde don Valeriano Fernández Cueto le ofreció el bastón de mando, colocándolo en las manos de la Virgen.

Imagen Ntra. Sra. de Consolación.

Esta imagen pertenece a las conocidas con el nombre de “Vírgenes Abrideras”, poco abundantes, por haber sido perseguidas y retiradas del culto como heréticas, equivocadamente durante un periodo largo.

Tiene esta imagen una altura de poco más de medio metro, 55cm, y es una talla policromada y estofada en oro rojo, que presenta la Virgen en pie sobre la luna, muy envuelta en su manto y con el velo sobre la cabeza. En el brazo izquierdo lleva al Niño desnudo, y entre éste y la mano derecha que se extiende hacia adelante, cuelga un trozo del manto vuelto, enseñando el forro de otro color.

Se abre desde el pecho hasta las rodillas en dos portezuelas, formando un tríptico maravilloso, donde están grabadas en relieve parte de los misterios de la vida de Jesucristo en veinte mini tallas de madera, no solamente talladas en el interior y portezuelas sino también el canto de las mismas. Esta imagen es del siglo XVII.

Iglesia Parroquial.

El templo parroquial, dedicado a Santa María de Roimbre, que se halla a la entrada del pueblo es la iglesia, de abigarrado aspecto y estilo, aunque ha perdido parte de su belleza debido a modernas construcciones, es de principios del siglo XVI, su cabecera consta de un ábside con grandes capillas colaterales, con una torre de base cuadrada, arcos ojivales y de medio punto.

En el lado de la epístola existe otra capilla de principios del siglo XVII. Contiene dos espectaculares retablos de principios de dicho siglo, el mayor y el de la citada capilla de la epístola, ambos con imaginería original e importantes relieves en la predela.

Son reseñables además, el Cristo de madera y el pintado en un lienzo muy dañado, junto al presbiterio. La puerta principal estuvo en un lateral del lado Sur, que posteriormente fue tapiada y en la actualidad solo tiene una entrada situada al Sur-Oeste.

En la parte exterior de la iglesia, haciendo esquina en un contrafuerte, aparece un escudo sobre águila, apenas tallada y con el campo cuartelado.

Rollo, barrio la Picota.

El rollo es una columna de piedra sin coronamiento, formada por nueve bloques cilíndricos de piedra labrada, superpuestos y que tienen por base cuatro gradas o circulos escalonados con un original capitel del que surgen cuatro cabeza de donceles y, rematando el conjunto, una cruz latina.

Data del siglo XVII. Se encuentra exento, protegido por una verja con cadena. Antiguamente era insignia de jurisdicción y que en muchos casos servía de picota, como parece ser el caso, dado que da nombre al barrio donde se ubica.